29 enero, 2019 Colombia

VII. RÉGIMEN TRIBUTARIO DE LAS MEGA-INVERSIONES

Derecho Tributario y Comercio Internacional

La Ley de Financiamiento introduce un régimen tributario especial en renta para aquellas personas naturales o jurídicas, residentes o no residentes, que a partir del 1 de enero de 2019 y antes del 2024, realicen proyectos que (i) generen al menos 250 empleos directos y (ii) realicen nuevas inversiones por un valor igual o superior a 30.000.000 de UVT (2019: $ 1.028.100.000), durante un período máximo de 5 años gravables. Estas inversiones deben hacerse en propiedades, planta y equipos productivos o con potencialidad de serlo. 

Los inversionistas que ejecuten proyectos relacionados con la evaluación y exploración de recursos naturales no renovables no podrán solicitar calificación a este régimen tributario.

Dentro de los principales beneficios establecidos para quienes realicen estas “Mega-Inversiones” se destacan los siguientes:

·         Tarifa de impuesto de renta y complementarios del 27% (salvo que se trate de rentas provenientes de servicios hoteleros, las cuales están gravadas a la tarifa del 9%).

·         Posibilidad de depreciar sus activos fijos en un período mínimo de 2 años, sin importar la vida útil del activo.

·         No están sujetos al sistema de renta presuntiva.

·         Si las inversiones son realizadas a través de sociedades nacionales o establecimientos permanentes, las utilidades que estas distribuyan no estarán sometidas al impuesto a los dividendos.  No obstante, si los dividendos o participaciones corresponden a utilidades, que de haberse distribuido hubieren estado gravadas, estarán sometidos a la tarifa del 27% sobre el valor pagado o abonado en cuenta.

·         Los proyectos no estarán sujetos al impuesto al patrimonio o aquellos que se creen con posterioridad a la entrada en vigencia de la ley de financiamiento. 

·         Podrá celebrar contratos de estabilidad tributaria mediante los cuales el Estado garantice que los beneficios tributaros y demás condiciones consagradas en el artículo 235-3 del Estatuto Tributario aplicarán por el término de duración del contrato, en caso de modificarse de forma adversa el mencionado artículo y otra norma de carácter tributario relacionada a este directamente.

·         Para ser parte de este régimen, el inversionista que cumpla con los requisitos señalados deberá obtener de parte del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (“MinCIT”) una calificación del proyecto como “Mega-Inversión”.

·         Esta certificación le permitirá al inversionista gozar de los beneficios mencionados durante 20 años contados a partir del período gravable durante el cual el Ministerio la expida.

El inversionista que suscriba un contrato de estabilidad tributaria deberá pagar a favor de la Nación – Ministerio de Hacienda y Crédito Público una prima equivalente al 0,75% del valor de la inversión que se realice en cada año durante el periodo de 5 años, que en cualquier caso no puede ser inferior a los 30.000.000 de UVT (2019: $1.028.100.000).

La estabilidad tributaria constituye un mecanismo atractivo para la inversión. No obstante, existe incertidumbre sobre la seguridad que tendrán quienes suscriban estos contratos, teniendo en cuenta que en el pasado se han creado nuevos impuestos que no quedan cubiertos por la estabilidad. Este es el caso de las reformas que introdujeron el impuesto al patrimonio o el CREE como “nuevos impuestos”, diferentes de los estabilizados en los contratos. En esta oportunidad, la Ley de Financiamiento afirma que el contribuyente con estabilidad tributaria no quedará sometido al impuesto al patrimonio que se incluye en el proyecto, ni a los futuros que se introduzcan.