9 abril, 2019 Perú

Obrainsa entra a proceso concursal

Infraestructura y Proyectos

Tiene más de 45 proyectos por todo el territorio nacional y presencia en el país desde hace 19 años. Sin embargo, tras haber sido incluida en la lista de empresas investigadas del ‘club de la construcción’, las finanzas de la constructora Obrainsa se han visto afectadas. Y en este contexto, este 8 de abril la compañía entró en procedimiento concursal preventivo, a pedido de la misma empresa.

Dentro de este estado, publicado en el boletín concursal del Indecopi, la empresa deberá convocar a sus acreedores a una junta en la que se decidirá el proceso de pago a cada uno. Obrainsa ya ha solicitado la suspensión de la exigibilidad de sus obligaciones, de tal manera que pueda tener más facilidades para centrarse en el pago de la deuda concursal.

El grupo económico Tejeda, dueño de la constructora, seguirá al mando de la administración de la entidad.

“Lo que se busca con este proceso es justamente prevenir una crisis. Financieramente no está tan debilitada, solo se reestructurará el negocio y habrá un espacio adicional para negociar con los acreedores. El proceso de pago puede durar entre 10 y 15 años”, explica Alfonso Pérez-Bonany, director de Infraestructura y Proyectos de Philippi, Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría.

De acuerdo con información financiera enviada a la Superintendencia del Mercado de Valores (actualizada al tercer trimestre del 2018), la constructora tiene obligaciones financieras por S/251,3 mlls. con entidades estatales y otros S/49,7 mlls. con privadas. Los pasivos totales llegan a S/669,9 mlls.

No obstante, según la calificadora de riesgos Equilibrium, es probable que Obrainsa –y otras constructoras involucradas en el caso del ‘club de la construcción’– tenga que pagar una reparación civil.

Cabe destacar que Obrainsa está pagando la deuda que mantiene con ciertas entidades, pero los fondos están sujetos a restricción, ya que van dirigidos a cuentas de fi deicomiso. Los pagos han ido dirigidos sobre todo al BBVA, GNB Perú e Itaú Unibanco. “Desde que entra al Indecopi, ya no se puede usar su patrimonio para cobrar una deuda”, agrega Pérez-Bonany.

—Finanzas a la baja —

Con un flujo de caja de las actividades de operación en negativo (a setiembre del 2018), Obrainsa se convierte en la segunda empresa (tras ICCGSA) investigada por el caso del ‘club de la construcción’ en entrar en algún tipo de proceso concursal.

El resultado negativo en las finanzas de la empresa se debe principalmente a los menores ingresos por ventas (15,22% menores respecto al mismo período del 2017). Y esto se vio impulsado sobre todo por menores ingresos por servicios de construcción (-22,27%). Se suman, explica Equilibrium, la falta de liberación de terrenos por parte del Estado, gastos generales no reconocidos que derivarían en procesos de arbitraje, y arbitrajes en curso. Desde mayo del 2018, la compañía se encuentra calificada como CPP (crédito con problemas potenciales) por tres entidades fi nancieras y como defi ciente desde octubre por una entidad financiera, según el Reporte de Crédito Infocorp de diciembre del 2018. Así, existen riesgos de que las entidades fi nancieras opten por no darle créditos a la compañía.

“Con el proceso concursal, el pago de deudas que se generaron hasta ayer se suspende. Hay un espacio libre para poder plantear una reorganización. Eso no se puede hacer si tiene que defenderse de ataques todos los días”, apunta Pérez-Bonany.

Este Diario intentó comunicarse con Obrainsa, pero no obtuvo respuesta

 

Fuente: El Comercio