21 junio, 2019 Perú

Ley de octógonos: empresas se adaptan, pero persisten dudas sobre fiscalización

Propiedad Intelectual

Ley de octógonos: empresas se adaptan, pero persisten dudas sobre fiscalización

Empresas como Alicorp ya se adaptaron a la Ley de octógonos, colocando las advertencias publicitarias o reconfigurando la fórmula de sus productos para evitarlas. Sin embargo, hay incertidumbre sobre cómo Indecopi ejercerá su función fiscalizadora.

 

Esta semana entró en vigencia el Manual de Advertencias Publicitarias (MAP), que establece la implementación de octógonos en empaques y anuncios publicitarios de los productos que contengan un alto contenido en azúcar, sodio y grasas saturadas. Pese a que las micro y pequeñas empresas cuentan con un plazo adicional de adaptación, las grandes ya se adaptaron. Sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre la función del Indecopi en esta materia: el inicio de las fiscalizaciones para verificar la colocación de las etiquetas y si tiene facultades para determinar si la información nutricional consignada en los productos se ajusta a la realidad. “Las reuniones y consultas con el Ministerio de Salud se siguen llevando a cabo porque aún persisten dudas sobre la aplicación de la ley”, comentó Laisha Mubarak, asociada principal del estudio Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría.

Las empresas están actualmente expuestas a multas si incumplen la nueva exigencia. Las que comercialicen, importen, suministren y fabriquen alimentos procesados, así como los anunciantes de dichos productos, podrían recibir una multa de hasta 700 UIT (S/2,940,000). Empresas de consumo masivo, con la finalidad de reducir riesgos legales y reputacionales, ya han ido colocando octógonos en algunos de sus productos. Otras han modificado los componentes de algunos de sus productos para evitar que estos lleven octógonos. Un ejemplo claro es Alicorp.

“En los últimos cuatro años, asumimos el compromiso de reformular gran parte de nuestro portafolio para satisfacer las nuevas necesidades de los consumidores. Así, asumimos el compromiso de reducir en 10% el contenido de sodio y azúcar del 40% de los alimentos que comercializamos para el 2021, meta que cumplimos en diciembre del 2017”, declaró Alicorp para SEMANAeconómica. La empresa señaló que luego de la reformulación de componentes, el 16% de su portafolio llevará sellos en sus etiquetas: el 6% tendrá un sello y el 10% tendrá dos. “Entre los productos que llevarán sellos tenemos premezclas, galletas dulces y saladas, caramelos, chocolates y mayonesa regular. Además, hace cuatro años erradicamos las grasas trans del 100% de nuestro portafolio”, agregó.

FISCALIZACIONES: ¿QUÉ IMPLICAN?

Si bien el reglamento de la ley de promoción de la alimentación saludable entró en vigencia en diciembre del 2017, no fue hasta junio del 2018 que se publicó el MAP. Éste especificó, finalmente, el diseño y ubicación de los octógonos.

Quedaba la duda de si las fiscalizaciones de Indecopi también incluirían a productos que fueron elaborados antes de diciembre del 2017 o junio del 2018 y que todavía no hayan caducado. “Los productos [fabricados] en dichos plazos y que ya han salido al mercado también deberían contar con octógonos, aunque estos sean adhesivos”, explica Murabak. De acuerdo al Minsa, para las micro y pequeñas empresas se permitirá el uso de estos adhesivos hasta el 31 de marzo del 2022. 

La aplicación de la norma no ha considerado que hay productos que pueden tener una caducidad mayor a un año. Debería haber un plazo mayor de adecuación, explica Crosbby Buleje, asociado senior del Estudio Echecopar. “Por lo menos debió haber un estudio de los distintos tipos de productos, según su caducidad, de manera que se establezca un mecanismo gradual. En este periodo inicial de fiscalización, las sanciones de Indecopi deberían ir cercanas al límite inferior, porque es un periodo de aprendizaje”, añadió.

Pero Indecopi no solo se encargará de verificar que los productos cuenten con el etiquetado correspondiente. De acuerdo a la Comisión de Fiscalización de la Competencia Desleal de Indecopi, ésta también supervisará la veracidad de la información que se publicite en los octógonos. “[La comisión] es la encargada de determinar si las afirmaciones contenidas en las etiquetas no son ciertas, con lo que se configuraría un acto de engaño”, declaró Indecopi para esta revista. 

Si bien las empresas vienen haciendo su parte, tampoco queda claro qué sucede si el resto de empresas de la cadena no cumplencon la norma. “El productor no debe ir a cada bodega y cerciorarse de que los productos estén rotulados. El bien ya salió del control del productor. Indecopi debe interpretar la norma en un sentido más flexible y aplicar un criterio de razonabilidad”, dice Buleje.

Frente a esta incertidumbre, el sábado 15 de junio el Minsa determinó extender hasta el 17 de junio del 2020 el plazo del etiquetado para los comerciales acogidos al Nuevo Régimen Único Simplificado (RUS), las microempresas o aquellas con ventas anuales que no superen las 150 UIT (S/650,000). “Nuestro sistema de distribución es a través de canales directos e indirectos. En el caso de los supermercados podemos asegurar que los productos con etiquetado estén en góndola. En los canales indirectos, como son bodegas y puestos de mercados, podrían tener aún stock comprado con anterioridad. Éste es un tema que atañe a toda la industria, por lo que la Sociedad Nacional de Industrias ha solicitado al Minsa que se contemple un plazo de coexistencia en estos puntos de venta”, dijo Alicorp antes de que se oficialice este cambio normativo.

“Ésa es una buena flexibilidad. Ha habido mucha coordinación entre fabricantes y canal moderno para que no hayan problemas. Si alguien remueve el sticker de manera maliciosa, opera la ruptura del nexo causal, lo que tiene que hacer el fabricante es acreditar que desarrolló conductas para que todos los productos llevaran sellos y estaría liberado de responsabilidad. La autoridad tiene que prestarle atención a las grandes conductas diligentes, entendiendo que estamos frente a una regulación sobrecargada en exigencias”, indicó Pierino Stucchi, socio del estudio Muñiz.

Fuente: Semana Económica