X
9 enero, 2018 Chile

Letra muerta

Uno de los aspectos más controversiales de la decisión en el caso del Papel Tissue es la interpretación que el Tribunal ha hecho del concepto de coacción y su rol en la delación compensada. La delación opera a través de un procedimiento colaborativo con la Fiscalía Nacional Económica. La primera empresa que se delata queda exenta de multas y sanciones, mientras que, las que le siguen, pueden optar a una disminución de la multa. Al Tribunal sólo le cabe aplicar lo ya establecido por la Fiscalía, con la única excepción de acreditarse que el delator fue el organizador y coaccionador del cartel. En dicho caso, debe emitir una decisión revocando el beneficio concedido. En ese sentido, el Tribunal determinó que el organizador del acuerdo fue CMPC. Sin embargo, para que el beneficio fuese revocado, debía acreditarse, además, que CMPC hubiera coaccionado a SCA a participar en la colusión. Sin embargo, a juicio del Tribunal, la coacción que es susceptible de revocar el beneficio es la aplicación o amenaza creíble e inminente de violencia física o psicológica irresistible, descartando así la tesis de coacción económica. La lógica es que si el delator ejecutó la peor de todas las infracciones anticompetitivas: una colusión, y la ley lo exime de sanciones si se delata, sería poco consecuente privarle del beneficio por haber coaccionado económicamente, a través de la amenaza o la ejecución de conductas de menor entidad que la misma colusión. De esa forma, incluso el organizador que ha coaccionado económicamente para que la colusión opere podría delatarse y recibir el beneficio. Ello generará un nivel importante de incertidumbre en las colusiones que puedan existir y, posiblemente, será suficiente para desbaratar varias de ellas, ya que, cualquier agente económico podrá delatarse, recibir el beneficio y las posibilidades que éste sea revocado serán mínimas. Ahora bien, resulta poco razonable creer que durante años pueda existir amenazas o conductas de violencia física y/o psicológica irresistible sobre los partícipes de un cartel. De esa forma, la interpretación del Tribunal, probablemente muy bien intencionada en aras de una política pública de libre competencia, ha convertido la posibilidad de revocar el beneficio de la delación compensada en letra muerta.

Fuente: La Segunda

Link Publicación