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26 septiembre, 2019 Chile

Flexibilidad: estrategia y desafíos

 

La autoridad y el sector privado coinciden en avanzar hacia definiciones regulatorias en torno a este concepto dentro de la operación del sistema eléctrico y el impacto de las nuevas tecnologías en el mercado local. 

En octubre deberían estar listas una serie de propuestas para avanzar hacia una ruta de flexibilidad en el sector eléctrico, producto del trabajo que realiza el Ministerio de Energía junto a una Comisión Asesora Independiente en este tema con el fin de establecer los principales aspectos que debe tener una estrategia para el sistema eléctrico nacional en esta materia.

Esta es la principal iniciativa que elabora la autoridad del sector energético para que la industria cuente con una definición en el tema de la flexibilidad, en un proceso de trabajo que incorpora la visión del sector privado ante los cambios que experimenta el mercado eléctrico a nivel internacional y loca, ante el creciente ingreso de la generación renovable variable (solar fotovoltaica y eólica), a lo que también se suman los impactos que tendría la operación del sistema con el gradual retiro de las unidades a carbón a 2025.

La flexibilidad en el sector eléctrico es definida por Gabriel Olguín, presidente del comité chileno del Consejo Internacional de Grandes Redes Eléctricas (Cigre), como un concepto amplio, “que utiliza muchas herramientas presentes en el mercado, pero que esencialmente hace referencia a la creciente integración de energías renovable variable y la necesidad de continuo balance entre generación y demanda”.

El especialista explica que estas tecnologías “tienen una disponibilidad de corto, mediano y largo plazo, menos predecible, por lo que aparece el concepto de flexibilidad de la red o del sistema de potencia, que no es otra cosa que asegurar el balance entre la generación y la demanda en el corto, mediano y largo plazo”.

Estrategia

El ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, señala que la idea para avanzar en flexibilidad es concentrarse en una estrategia, más que en un proyecto de ley en esta materia. “Cualquier cambio debemos hacerlo de forma gradual. En algún momento se habló de hacer una Ley de flexibilidad y quiero ser enfático en que nos parece que más que una Ley de flexibilidad, tenemos que pensar en una estrategia de flexibilidad, aunque no descartamos hacer cambios legales, si se requieren”.

Según la autoridad, la estrategia de flexibilidad implica analizar opciones “como cambios en protocolos de operación del Coordinador Eléctrico Nacional, así como modificaciones reglamentarias”.

Jobet afirma que esta iniciativa también debe ser neutral desde el punto de vista tecnológico, además de buscar la eficiencia en los costos y la seguridad en la operación del sistema eléctrico local.

Pensando en ello el ministro destaca el trabajo que realiza una Comisión Asesora Independiente, integrada por Hugh Rudnick, director de Systep y académico emérito de la Universidad Católica; Jorge Moreno, socio fundador de la consultora Inodú; Renato Agurto, director de Synex, y Daniel Olivares, investigador ICSI de la Universidad Católica.

“Esta comisión se encarga de contribuir con propuestas para definir una ruta de flexibilidad para el sistema eléctrico nacional y la idea es que ellos, junto con los equipos del Ministerio de Energía, nos propongan cuál es la ruta para ir incorporando mayor flexibilidad al sistema”, sostiene Jobet.

A su juicio, esta comisión permitirá “complementar el conocimiento técnico que está en el Ministerio, en la Comisión Nacional de Energía y en el Coordinador Eléctrico Nacional, con la opinión de actores del sector, que son expertos en su funcionamiento, y que tienen una visión independiente, con el fin de generar las instancias para que todos los actores involucrados puedan dar su opinión y ayudarnos a que la solución a la que lleguemos, con su propuesta, sea la mejor posible”.

Alcances

Los representantes del sector privado valoran el objetivo de contar con una estrategia de flexibilidad. Para Gabriel Olguín, la iniciativa es adecuada, “porque el sistema se va transformando y, en la medida que exista un plan marco que considere la infraestructura y la operación y utilice la planificación podremos estar más preparados para 2050 pues ya tenemos una política energética, con una hoja de ruta que apunta a que tengamos mucha energía renovable variable”.

Carlos Finat, director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera A.G.) comparte esta visión, por cuanto “esa estrategia se funda en una ley de flexibilidad que debiera tomar los distintos elementos que están en los sistemas eléctricos como remuneración de potencia, servicios complementarios, almacenamiento y ponerlos de una forma coordinada, de manera que el sistema vaya adaptándose a los distintos regímenes de generación que tienen las distintas tecnologías que están presentes”.

 

En su opinión se necesita un marco legal, “porque hasta el momento estos elementos de remuneración del sistema se han visto por separado y, en este caso, se requiere ponerlo en conjunto, de manera que se asegure la disponibilidad de estos recursos en el largo plazo, pues individualmente ninguno de ellos es capaz de dar respuesta a esto”.

Finat señala que para avanzar en flexibilidad se tendría que dar espacio para que la señal de remuneración de potencia “reconozca algunas características de los generadores y los pueda favorecer, además de que los servicios complementarios tengan un buen diseño para que las posibilidades de las generadoras de tomar rampas o de bajar o subir carga rápidamente también esté presente, junto al almacenamiento como un complemento”.

Rodrigo Solís, director de Estudios y Contenidos de Generadoras de Chile, también destaca la relevancia de contar con una estrategia. “Vemos que el desarrollo tecnológico se está dando en otros lados y estamos adoptándolo, pero nos estamos quedando atrás en aspectos regulatorios que permitan recoger de mejor manera y eficientemente estas nuevas tecnologías, con el fin de que tengan los incentivos para desarrollarse y que permitan que estas perspectivas de mayor penetración de energía renovable variable se concrete”.

 

“Los distintos actores del mercado debieran partir con un trabajo de elaboración en el marco del proyecto de ley de flexibilidad, con las definiciones y las características que se van a reconocer como servicios en esta materia, en cómo se auditan y cuáles serán los parámetros que se le van a exigir a las máquinas, cómo se remunerarán de forma eficiente estos servicios y como asignar los costos para incentivar el desarrollo de tecnologías que puedan presentar ese servicio de flexibilidad”, agrega el ejecutivo.

Ramón Galaz, gerente general de Valgesta Energía, indica que la prioridad de la estrategia debe partir por el nivel regulatorio, aclarando que “no se debe limitar el esfuerzo a definir sólo vía normas técnicas los elementos que gobiernen los servicios de flexibilidad, sino que es necesario establecer un ambiente regulatorio lo suficientemente robusto que facilite el aprovechamiento tanto de la infraestructura actual como también la incorporación de nuevas tecnologías.

A su juicio, “si se logra contar con una buena regulación sobre flexibilidad, la infraestructura requerida se desarrollará de manera natural, será simplemente la consecuencia de un buen diseño de política pública”.

Almacenamiento

Hay otras visiones que plantean aprovechar los reglamentos pendientes de la Ley de Transmisión para avanzar en flexibilidad. Eduardo Escalona, socio a cargo de Energía y Mercados Regulados en Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría, afirma que elementos de esta estrategia podrían incorporarse en los reglamentos que se refieren a la coordinación de la operación del sistema eléctrico, donde se aborda el almacenamiento de energía.

“También es posible introducir los cambios anunciados a la potencia y a las horas de puntas en el reglamento de transferencias de potencia entre empresas generadoras; y si realmente se observa alguna restricción o limitación del marco legal para las materias que no se han tratado en esos instrumentos, entonces tendría sentido un proyecto de ley”, advierte el abogado.

Fuente: Revista Electricidad

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